La intoxicación por Monóxido de Carbono

Es triste y común, que cada invierno los titulares de los telediarios tengan que dar la triste noticia del fallecimiento de los miembros de una misma familia.

El asesino es silencioso y dulce, viene sin apenas dar señales y se lleva a alguien al otro lado.

Porque es más peligroso y común de lo que nos parece. De hecho a mí me pasó en una vieja casa de pueblo familiar.

Efectos nocivos del monoxido de carbono

Desde mi experiencia, recuerdo despertarme con un fuerte dolor de cabeza. Fuerte no, lo siguiente.

Fue como si mi cerebro estuviera entre dos platillos de batería, retumbando sin parar.

Se me puso un dolor fuerte a la zona de la nuca y la frente. Al mismo tiempo que la sensación de asfixia.

Los síntomas más comunes de la presencia de monóxido de carbono en la sangre, suelen ser:

  • Dolor de cabeza
  • Vómitos
  • Confunsión mental
  • Opresión en el pecho, etc…

El monóxido de carbono es peligroso porque puede formar carbohemoxiglobina, reduciendo la capacidad de transporte de oxigeno de los glóbulos rojos. Produciendo hipoxia en los tejidos.

A día de hoy creo que si estoy contándolo, es porque mi gata (no sé si consciente o no del peligro) me despertó con sus lamidos insistentes.

Características del monóxido de carbono (CO)

El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro, que no irrita las mucosas. De ahí su peligrosidad, ya que es muy difícil detectarlo.

Es además, más denso que el aire, por lo que tiende a concentrarse en las partes bajas, pegado al suelo.

Es capaz de tumbar a un tío de 100 kg en cuestión de segundos. Por eso en los mineros, suelen llevar consigo un canario, que es mucho más sensible que el hombre a este gas.

Si el pájaro cae, el minero sabe que está en una bolsa de gas.

Por qué se produce Monóxido de Carbono en las cocinas.

El butano, propano y el gas natural, son hidrocarburos con gran concentración de carbono, que si no se quema bien liberan este gas.

Un síntoma de mala combustión es la llama amarillo-anaranjada en la caldera o en el quemador de la placa de cocción.

Si ves esto, llama al servicio técnico más cercano que tengas. En la última generación de calderas estancas, este problema no ocurre tanto ya que el aire proviene del exterior.

Se puede producir tanto por la acción del hombre, como los tubos de escape del coche, combustión incompleta de madera o por procesos naturales como la fermentación de la uva, en las bodegas vinícolas.

De hecho, hay espacios naturales en la tierra, concretamente valles que se encuentran más bajos que el nivel del mar, donde el monóxido de carbono se concentra de forma natural.

Intoxicación por monóxido de Carbono

La intoxicación por CO, es una de las principales causas de muerte por envenenamiento en el mundo.

Al no oler y no irritar las mucosas, apenas nos damos cuenta de su presencia.

Pero es tan reactivo con la hemoglobina de la sangre, encargada de transportar el oxígeno a las células, que acaba provocando asfixia.

Su mejor tratamiento es con una máscara de oxígeno.

Tienes que saber además, que el cuerpo tarda un tiempo en expulsarlo del orgarnismo.

Monóxido de carbono. Prevención

Para prevenir la acumulación de monóxido de carbono en la vivienda, tenemos que cumplir una serie de reglas.

1. Colocar rejillas de ventilación

Es importante que haya rejillas de ventilación, en aquellos locales donde haya aparatos de combustión, tales como cocinas de butano, calentadores y calderas.

Serán dos rejillas, una arriba y otra abajo situadas a una distancia entre 15-40 cm del suelo o techo.

Es importante que haya dos rejillas, para originar un movimiento de circulación del aire, donde el aire caliente entra por arriba y salé más denso y frío por abajo.

2. Cuidar que las rejillas no estén tapadas

Es común que en pleno invierno, muchas familias tiendan a tapar estas rejillas de ventilación, lo cual es peligrosísimo ya que en caso de mala combustión, no estamos dejando que el aire viciado salga.

3. Mantenimiento periódico

Es importante que se pase la inspección periódica. Donde un técnico con aparatos especializados, realizará una prueba de combustión a la caldera.

Estas mediciones se hacen en la situación más desfavorable, que será con la caldera y la campana de humos funcionando simultáneamente.

4. Instalar un detector de monóxido de carbono

Es una medida, barata, de fácil instalación y que te hará dormir más tranquila.

Puedes comprar el detector de humos y monoxido de carbono en cualquier ferretería o por internet.

Se trata de un aparato con una pila de 9 voltios, que salta con un pitido bastante molesto, en el caso de detectar que el aire no se encuentra en buenas condiciones

Colócalo cerca de las fuentes de combustión. Preferiblemente en el techo.

Es importante además que donde sea que lo coloques, sea fácilmente audible desde cualquier punto de la casa.

En el caso de tener que colocarlo lejos de las zonas de estar, siempre está comprar detectores que se puedan conectar entre sí.

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