La intoxicación por Monóxido de Carbono

Seguramente habrás oído hablar de ella en los noticiarios, cuando arrecian los días más fríos y duros del invierno.

La familia “X” falleció asfixiada mientras dormían

Personalmente te puedo hablar desde la ingrata experiencia de haber sufrido una intoxicación en una casa de pueblo, consecuencia de unas ascuas.

Y te puedo asegurar, que nunca he tenido una jaqueca tan fuerte. Era como si alguien hubiera metido mi cabeza entre dos platillos y los estuviera haciendo sonar.

El monóxido de carbono (CO) es incoloro e inodoro, no irrita las mucosas. Pero puede causar la muerte en cuestión de minutos. De ahí su peligrosidad, ya que es muy dificil detectarlo..

También conocida como la muerte dulce, ya que la persona pierde el conocimiento en poco tiempo.

Por qué se produce Monóxido de Carbono

El gas natural, es un hidrocarburo con gran concentración de carbono, que si no se quema bien libera este gas.

Se puede producir tanto por la acción del hombre, como los tubos de escape del coche, combustión incompleta de madera o por procesos naturales como la fermentación de la uva, en las bodegas vinícolas.

De hecho, hay espacios naturales en la tierra, concretamente valles que se encuentran más bajos que el nivel del mar, donde el monóxido de carbono se concentra de forma natural.

Intoxicación por monóxido de Carbono

La intoxicación por CO, es una de las principales causas de muerte por envenenamiento en el mundo.

Al no oler y no irritar las mucosas, apenas nos damos cuenta de su presencia.

Pero es tan reactivo con la hemoglobina de la sangre, encargada de transportar el oxígeno a las células, que acaba provocando asfixia.

Su mejor tratamiento es con una máscara de oxígeno.

Tienes que saber además, que el cuerpo tarda un tiempo en expulsarlo del orgarnismo.

Monóxido de carbono. Prevención

Para prevenir la acumulación de monóxido de carbono en la vivienda, tenemos que cumplir una serie de reglas.

1. Colocar rejillas de ventilación

Es importante que haya rejillas de ventilación, en aquellos locales donde haya aparatos de combustión, tales como cocinas de butano, calentadores y calderas.

Serán dos rejillas, una arriba y otra abajo situadas a una distancia entre 15-40 cm del suelo o techo.

Es importante que haya dos rejillas, para originar un movimiento de circulación del aire, donde el aire caliente entra por arriba y salé más denso y frío por abajo.

2. Cuidar que las rejillas no estén tapadas

Es común que en pleno invierno, muchas familias tiendan a tapar estas rejillas de ventilación, lo cual es peligrosísimo ya que en caso de mala combustión, no estamos dejando que el aire viciado salga.

3. Mantenimiento periódico

Es importante que se pase la inspección periódica. Donde un técnico con aparatos especializados, realizará una prueba de combustión a la caldera.

Estas mediciones se hacen en la situación más desfavorable, que será con la caldera y la campana de humos funcionando simultáneamente.

4. Instalar un detector de monóxido de carbono

Es una medida, barata, de fácil instalación y que te hará dormir más tranquila.

Puedes comprar el detector de humos y monoxido de carbono en cualquier ferretería o por internet.

Se trata de un aparato con una pila de 9 voltios, que salta con un pitido bastante molesto, en el caso de detectar que el aire no se encuentra en buenas condiciones

Colócalo cerca de las fuentes de combustión. Preferiblemente en el techo.

Es importante además que donde sea que lo coloques, sea fácilmente audible desde cualquier punto de la casa.

En el caso de tener que colocarlo lejos de las zonas de estar, siempre está comprar detectores que se puedan conectar entre sí.

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